RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO DE LA OPERACIÓN DE LAS EMPRESAS A RAÍZ DE LA SITUACIÓN DEL COVID-19

Compartimos nuestras consideraciones y recomendaciones frente al manejo de la situación generada por la aparición del COVID-19 en el país, enfocadas a salvaguardar la operación y estabilidad de las empresas y al mismo tiempo evitar la propapagación:
 1. En primer lugar, la compañía deberá implementar todas las medidas higiénicas preventivas dirigidas a evitar la propagación y que pueden encontrar en las Circulares 017 y 018 del Ministerio del Trabajo, que compartimos junto a este correo para su consideración y fines pertinentes. 

2. En general, es importante que asumamos esta situación sin generar pánico, pero entendiendo que es un asunto serio y que se trata de un compromiso colectivo, evitar la propagación. 

3. En este sentido, es recomendable hablar con los trabajadores para que tengan claridad sobre la situación y las medidas que individualmente deben seguir. Podrían hacer charlas o compartir comunicados dictados o asesorados por un médico laboral, donde además de puntualizar lo anterior, les compartan información fidedigna del virus e incluso los preparen para una propagación que puede incrementarse en los próximos días. 

Son recomendables medidas tales como preferir el jabón y el alcohol por sobre los antibacteriales tradicionales y evitar el transporte público masivo, prefiriendo medios de transporte de propiedad de los empleados (tales como vehículos, bicicletas, moto, etc.) o el transporte público individual.

 4. Con respecto a la continuidad de la operación, debemos indicar que no hay disposiciones nacionales, que obliguen a las empresas a cerrar sus establecimientos o fábricas. De hecho, en la Circular 018, la flexibilización de horarios o la implementación de home office es aún potestad de los empleadores. 

Sin embargo, esta es lógicamente una medida aconsejable, especialmente para cargos administrativos y, que puedan cumplir con sus funciones desde su hogar, la cual recomendamos implementar a través de otro sí, que compartimos también junto a este comunicado y dando aviso a la ARL de este cambio temporal.
 
Inclusive para fines prácticos, podrían suscribir el documento por medios tecnológicos, por ejemplo, enviarlo como una carta y que el personal acepte desde su correo institucional.

 5. En caso de que decidan implementar estas políticas de home office, si bien no tendrán que agotar todas las obligaciones del teletrabajo, incluido el pago del auxilio, estimamos que sí deben garantizar que el trabajador cuente con lo necesario para cumplir con su labor, definir las actividades y tareas que realizarán, los tiempos de entrega y los protocolos para seguimiento. Esto, con el ánimo de no afectar la operación y que les sea totalmente exigible a los empleados el cumplimiento normal de sus obligaciones. 

Destacamos la situación del personal de venta o que debe realizar visitas habituales a clientes o terceros y que, por tanto, están especialmente expuestos a la propagación, para que se implemente en la medida de lo posible, canales virtuales para que puedan continuar con su labor desde su casa.

 6. Ahora bien, con respecto al personal operativo, encargado de la producción o funcionamiento de la empresa, este podrá seguir asistiendo, pero hacemos énfasis en la toma de medidas recogidas en las circulares ya indicadas. 

Es aconsejable, que se realicen charlas permanentes con este personal para invitarlos a ser solidarios con la compañía y garantizar la continuidad de la producción para el abastecimiento del país, además minimizar el daño a la fuente de trabajo y anticiparnos a medidas más drásticas que puede tomar el Gobierno en las próximas semanas.

 7. Conviene indicar que, dentro de las medidas a aplicar, está la posibilidad de suspender los contratos de trabajo por caso fortuito o fuerza mayor, según el artículo 51 y s.s. del C.S.T. Con esto, no habría prestación del servicio y no tendrían que cancelar salarios, y solo pagarían la parte de la seguridad social que le corresponde al empleador, así mismo, estos periodos de suspensión pueden descontarse al liquidar vacaciones y cesantías. 
No obstante, consideramos que, antes de que sea implementado en este momento, se haga un análisis de cada caso particular para poder determinar si se cumple con los requisitos de tal figura, dependiendo de la forma en que se realiza la actividad productiva, la región en la que se encuentre, las medidas gubernamentales impuestas, entre otras circunstancias. Además se debe valorar el riesgo reputacional, pues puede generar rechazo desde la sociedad y los trabajador lo que debe, sin duda, hacer parte del análisis de la compañía.

 8. Otras de las figuras a aplicar, puede ser la adopción de vacaciones colectivas, que requiere de un preaviso de 15 días para su validez o acordar vacaciones individualmente con cada empleado (que no requerirá preaviso, pues la decisión proviene de un acuerdo entre empleador y trabajador). Aunque debemos advertir que podría ser cuestionado por los trabajadores, alegando que no se trata de un verdadero descanso. 

9. Finalmente, es menester que todas las empresas preparen un PLAN DE CONTINGENCIA, anticipándose a medidas más estrictas, como el como el cierre temporal de la operación, que podrían tomarse en las próximas semanas, habida cuenta la evolución del virus en el país.

Este plan debe contemplar, entre otras cosas, hasta cuando se mantendrá la operación, como seguirá la producción y el almacenamiento de productos, quienes serán los encargados de mantener la maquinaría o línea de producción que no puede detenerse, quienes alimentarán a los semovientes y quienes garantizarán la seguridad de la compañía y sus bienes. 
Desde Chapman & Asociados, consideramos que debemos tomar todas las precauciones para minimizar el impacto del virus en el país, pero sin generar pánico, ni afectación económica grave a las empresas.
 
Por supuesto, quedamos atentos a las dudas particulares que tengan para la implementación de estas medidas o cualquier otra que estén analizando.
 
Cordial saludo,
CHAPMAN & ASOCIADOS